De noches de verano
Noches de
verano. Entra un ligero aroma a vegetal y se oyen los grillos desde la ventana.
Las calles están oscuras, tanto como tu pelo. Pelo azabache, dura sonrisa y
tierna mirada. Te veo bajar del último coche que pasa esa noche y me estremezco
entre las cortinas que revolotean entre mi pelo. El tintineo de tus llaves
sufre al ver el cerrojo y lentamente consigue superar sin mayor dificultad la
apertura de mi puerta. Luego, te haces notar. Con la sonrisa puesta me dedicas
un breve saludo y se desmayan tus pies ante el día que has tenido. Me doy media
vuelta, los semáforos resuenan en la noche, esta vez, húmeda y sofocante.
Sin embargo,
apagamos la cama y te pones a dormir. Sólo quería saber quién eres, saber con qué sueñas y con qué tienes pesadillas. Jugábamos a no ser, jugábamos a vivir.
Deshilachábamos historias, bailábamos carnavales, sólo danzábamos en un metro
cuadrado de estas cuatro paredes. No planeábamos el fin, no sabíamos la forma
de buscarnos aunque puede que mañana la encontremos. Se disipan las nubes y
traen nuevas por la ventana. Tú nunca estás. Se vacían las palabras y aun puede
que esta noche sea la de mañana y nos persiga la intriga. Nunca creí que
escribiría canciones para después de mañana ni que crearía alternativas a tu
piel. No supe quedarme con las ganas ni las quisimos jamás.
Los delirios de una joven que baraja en sus manos muchos sentimientos...
ResponderEliminarHe leído unas cuantas de tus entradas. Un estilo muy fluido y entendedor, pero retórico a la vez. Me encantan tus juegos de palabras.
Saludos ^^
Perdón por no contestar antes, aunque sí que lo había leído y te lo agradezco mucho. Si te contesté hablando contigo, te lo repito.
EliminarLo primero, gracias por leerme, hasta ahora pocos lo han hecho y tampoco me ha apetecido compartir este blog con mucha gente.
Tienes una pluma encantadora, intento seguir leyendo cositas tuyas en cuanto puedo.
Saludos,
¡¡¡nos vemos!!! :)