An-amor

Si existe a-fónicos sin voz
existen a-mores sin pasión.
Si puedo decir que lo nuestro dura una eternidad,
entonces, ¿puedo decir que lo nuestro duró dos eternidades?
No me queda claro cuándo estuviste desnuda
y cuando te anudaste a mí al renacer de la mañana.
Lo nuestro comienza y acaba entre prefijos
que resuelven mis dudas y eclipsan las sábanas.
Fue un amor omnipotente disconforme
que descifraba con cautela
los relieves de tu eufonía en los estudios de exobiología.


Comentarios

Entradas populares